Te presentamos el corazón de La Puerta Amarilla
Nuestro equipo

Te recibiré sin juicios, atenta a lo que me pidas para poder darte la opción que más se adapte a ti.
¿Qué necesitas?

Mi experiencia en Atención Temprana, trabajando con peques y sus familias, es amplia. Sin embargo el trabajo con niños y niñas mayores de 6 años y con adultos me apasiona y me permite trabajar otras áreas de la logopedia.
Si me necesitas, aquí estaré para ayudarte.

Me especialicé en Infancia y Familias, procesos de apego y parentalidad positiva, y me formé como Terapeuta Familiar y posteriormente como Terapeuta EMDR.
El trabajo con menores y familias me enseño la importancia de los vínculos saludables y los procesos de crianza en nuestro desarrollo como personas, y la influencia de recuerdos y vivencias negativas en el sufrimiento como adultos.
Acompaño a mis pacientes en sus procesos, en sus dificultades, construyendo junto a ellos un espacio de seguridad y escucha, donde el encuentro humano se vuelva terapéutico. Confiando en la capacidad resiliente del ser humano, y en que somos algo más que lo que nos ha pasado en la vida.
Estoy aquí para ti.
¿Hablamos?

El hecho de trabajar con personas nos hace adaptar las múltiples teorías sobre la conducta y las relaciones humanas a la persona que se sienta delante nuestra. Sin embargo es fundamental tener un enfoque de referencia. En mi formación como terapeuta EMDR he podido entender y hacer entender la importancia de nuestras experiencias a lo largo de la vida y la influencia que esto tiene en nuestro presente.
Durante estos años de experiencia he tenido la suerte de evolucionar junto a familias, niños y niñas, adolescentes y adultos, que me han brindado la oportunidad de acompañarlos en algunas etapas de este proceso que llamamos “vida”.
Te espero, sea cuando sea que decidas aventurarte a conocer qué hay dentro de ti.

Trabajaremos mano a mano, mediante un proceso terapéutico enriquecedor para ti, aprendiendo a gestionar aquellas piedrecitas que no te están dejando caminar con tranquilidad.
Mi formación como psicóloga me dan una visión amplia y ecléptica de la problemática que te trae a consulta, de manera que me adaptaré a ti, sin perder el norte, caminando juntos.
Si te animas a dar el paso, será un placer ir a tu lado…




